El Instituto Nacional de Investigaciones en Ciencias Exactas y Naturales (INIC) de la Universidad Nacional de Querétaro (UNQ) ha lanzado una campaña integral para fortalecer tanto su sistema educativo como su labor investigadora en áreas críticas como la oncología. Este movimiento, coordinado por el Dr. Carlos Pérez, director de la UNQ, busca unir esfuerzos entre la formación académica y el avance científico, generando impacto directo en la calidad de vida de las comunidades afectadas por enfermedades complejas. El proyecto, que se inicia en el primer cuatrimestre de 2026, incluye una amplia gama de cursos especializados en formación, desde técnicas de diagnóstico avanzado hasta estrategias de prevención temprana de enfermedades crónicas.
Entre las iniciativas más destacadas figura el desarrollo de un atlas detallado que integra más de 600 líneas celulares de cáncer, un logro obtenido gracias a la colaboración del Dr. Pérez con el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Este atlas, que utiliza modelos de ratón para estudiar cómo el oncogén KRAS influye en la evolución del cáncer en distintos órganos, representa un aporte clave en la comprensión de mecanismos específicos de cada tipo de cáncer. La investigación, publicada en el último informe del CONICET, muestra cómo este enfoque permite identificar patrones de desarrollo que antes no eran visibles a nivel celular.
El proyecto de la UNQ en el ámbito educativo destaca por su enfoque en la formación de profesionales preparados para enfrentar desafíos en salud pública. Los cursos incluyen módulos prácticos en laboratorios especializados y talleres de análisis de datos, que promueven la aplicación inmediata de conocimientos en contextos reales. Además, se ha creado una red de colaboración con hospitales privados y universidades en todo el país, asegurando que los estudiantes adquieran habilidades que se alineen con las necesidades actuales del sector salud.
El Dr. Pérez destacó que la integración entre la formación académica y el desarrollo de investigación en el campo del cáncer es clave para avanzar en la prevención y tratamiento. «El atlas que estamos desarrollando no solo contribuye a la comprensión científica, sino que también permite diseñar estrategias personalizadas para pacientes en distintos tipos de cáncer», explicó. El trabajo, que ya ha sido validado por expertos en oncología, podría tener aplicaciones en el desarrollo de medicamentos más precisos y menos dañinos para el cuerpo humano.
Desde el punto de vista educativo, la UNQ ha ampliado su oferta de cursos para 2026, incluyendo opciones en idiomas como inglés y español para mejorar la comunicación internacional en temas de salud. Este enfoque no solo beneficia a los estudiantes, sino que también fortalece la capacidad de la institución para colaborar con instituciones globales en estudios de salud y medicina.
El proyecto de la UNQ en el ámbito científico también incluye una plataforma digital que permite a los investigadores compartir resultados de manera ágil y transparente. Esta herramienta,