El 17 de febrero de 2026, el cielo argentino y mundial se preparará para un fenómeno astronómico único: un eclipse solar anular, combinado con una Luna nueva en Acuario. Según la especialista en astrología y energía, Lourdes Ferro, este evento abrirá un 'portal energético' que activará procesos internos y colectivos en las personas. Este ciclo astronómico no solo tiene relevancia científica, sino que también genera preguntas sobre la conexión entre el universo y las vibraciones humanas.
La ciencia explica que un eclipse solar anular ocurre cuando la Luna, en su fase nueva, se alinea con el Sol y la Tierra. Durante este evento, la Luna se encuentra cerca de su apogeo, lo que hace que el diámetro aparente de la Luna sea ligeramente menor que el del Sol. Esto permite que, en el momento máximo del eclipse, se forme un anillo de luz visible, conocido popularmente como el 'anillo de fuego'. Este anillo es la causa por la que el fenómeno recibe el nombre de eclipse anular.
Desde un punto de vista científico, el eclipse solar anular es un fenómeno que se observa en zonas específicas de la Tierra, donde la Luna bloquea completamente la luz solar en la fase de eclipse total, pero deja un anillo de luz alrededor de la Luna. Este anillo es el resultado de la diferencia en el tamaño aparente entre el Sol y la Luna. En el caso de un eclipse anular, la Luna está cerca de su apogeo, lo que hace que el anillo se forme en el momento máximo del evento.
El 17 de febrero de 2026, este fenómeno se hará visible en la Argentina, donde la fase máxima del eclipse se producirá alrededor de las 18 horas. En el contexto argentino, este evento tiene particular relevancia porque se presenta justo después de una Luna nueva en Acuario, lo que, según las interpretaciones astrológicas, puede activar procesos energéticos internos y colectivos. La astronomía y la astrología ofrecen perspectivas diferentes sobre el mismo fenómeno, pero ambas disciplinas destacan la importancia de observar y entender estos ciclos astronómicos.
En el mundo, el eclipse solar anular es un evento que puede ser visto desde regiones antárticas y otras áreas específicas. En 2026, el evento se hará visible en la Antártida, donde los pingüinos y otras especies locales podrían observar el fenómeno. Este hecho es relevante porque el anillo de fuego, en su momento máximo, puede ser un momento de observación científica y cultural significativo, especialmente en zonas donde los efectos del fenómeno son más evidentes.
Según las fuentes científicas, el eclipse solar anular no solo es un fenómeno natural, sino que también tiene implicaciones para la comprensión de la interacción entre los cuerpos celestes. En el caso del 17 de febrero de 2026, este evento se produce en un contexto de cambios astrologicos, lo que sugiere que el fenómeno podría tener un impacto en el comportamiento y las emociones humanas.