Según fuentes de inteligencia estadounidenses, el exministro chavista Álex Saab ha sido detenido en territorio venezolano por cuerpos de seguridad del régimen. La información, validada por funcionarios norteamericanos, fue difundida inicialmente por Caracol Radio y confirmada por medios internacionales. Según fuentes reveladas a Clarín, el proceso se realizó bajo el ala de la inteligencia venezolana, quien aseguró que la captura se dio «para su posible extradición a Estados Unidos».
Álex Saab, conocido como el principal operador financiero y testaferro de Nicolás Maduro, ha tenido un papel estratégico en el apoyo económico del régimen venezolano. Su rol en la importación de alimentos y otros bienes esenciales ha sido clave para mantener el sistema en funcionamiento. Los contratos que gestionó para el gobierno venezolano han sido valorados en miles de millones de dólares, generando un flujo de recursos críticos para el gobierno en tiempos de crisis económica.
El contexto histórico del caso es complejo. Desde su participación en el gobierno venezolano, Saab ha sido un actor fundamental en la gestión de las relaciones económicas entre Venezuela y sus aliados. Su detención marca un punto de inflexión en las relaciones bilaterales y las operaciones de inteligencia internacional. Los analistas señalan que la medida podría ser una respuesta a presiones económicas internas y externas, así como a la falta de transparencia en las operaciones financieras del régimen.
El gobierno venezolano ha mantenido un silencio cauteloso sobre el caso, mientras que los Estados Unidos han expresado interés en la extradición de Saab por supuestos delitos financieros. La situación ha generado preocupación en el ámbito internacional, especialmente en países que dependen de los flujos de capital hacia Venezuela.
La detención de Saab no es el único caso de presión económica que ha ocurrido en el último año. En el mismo periodo, varios otros funcionarios también han sido objeto de medidas similares, lo que sugiere un esfuerzo coordinado por parte de las potencias globales para controlar el flujo de recursos en una región en crisis.
Para los ciudadanos venezolanos, este caso tiene implicaciones directas en su acceso a alimentos y servicios básicos. La falta de recursos financieros en el gobierno ha llevado a una situación de escasez que, en muchos casos, se traduce en un aumento en las medidas de austeridad y dificultad en el día a día.