Guinea-Bissau se encuentra en un momento de alta tensión política tras las elecciones presidenciales. Tanto el actual presidente, Umaro Sissoco Embalo, como su principal contrincante, Fernando Dias, han proclamado su victoria, generando confusión y preocupación en el país.
Reclamos Opuestos
El equipo de Fernando Dias, considerado el principal rival del Presidente Embalo, fue el primero en declarar su victoria. Poco después, los representantes de Embalo afirmaron que su candidato había obtenido más del 50% de los votos, evitando así una segunda vuelta. Se esperaban los resultados oficiales el martes, según informaron medios locales.
Esta situación de reclamos contradictorios podría desestabilizar aún más el clima político en esta pequeña nación de África Occidental, que históricamente ha sido propensa a golpes de estado militares.
Contexto Político Complejo
Dias cuenta con el respaldo del Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC), así como del ex Primer Ministro Dominos Simoes Pereira, cuya propia candidatura presidencial fue rechazada por cuestiones técnicas.
Si Embalo logra un segundo mandato, se convertiría en el primer líder de Guinea-Bissau en alcanzar este logro en tres décadas. Sin embargo, estas elecciones son consideradas unas de las más polémicas en la historia reciente del país, debido a la exclusión del principal partido de la oposición.
Golpe de Estado
Un grupo de altos oficiales del ejército en Guinea-Bissau declaró el miércoles que destituyeron al presidente Umaro Sissoco Embalo y suspendieron el controvertido proceso electoral del país, citando la necesidad de aclarar la situación antes de volver al orden constitucional.